jueves, 22 de marzo de 2012

Satisfacer "no-necesidades"


Dice Luis García San Miguel en su libro “La sociedad autogestionada: Una utopía democrática”: “Hemos dicho que el hombre de la sociedad industrial, cualquiera que sea la estructura política de la misma, es un consumidor. Esto significa que pone en primer plano la satisfacción privada de sus necesidades materiales; es decir, que quiere apropiarse objetos de uso individual o, cuando más, familiar. En los lugares colectivos está de vez en cuando, pero no le gustan demasiado. Sus objetivos son el coche, la nevera, la lavadora, el piso. Que haya un buen sistema de transportes públicos, le interesa menos que tener un “utilitario”; que haya buenas escuelas, menos que el profesor “particular” para sus hijos… Es un hombre despolitizado. Aunque muchas veces presiente oscuramente que la política condiciona su vida personal, no está dispuesto a hacer ni arriesgar casi nada (de su consumo individual, se entiende) para intervenir en ella. La verdad es que la estructura política en que vive tampoco le brida muchas oportunidades…Es decir, que el consumidor es de ocho de la mañana a seis de la tarde un autómata, y de seis a diez un televidente apacible. Y esto es natural, pues el trabajo fatiga, y no es fácil ejercitar la imaginación ni la crítica cuando se llega a casa cansado de hacer números”.

Nada que nos produzca extrañeza actualmente (el autor escribe el libro en 1972), ha llovido mucho pero las cosas siguen parecidas, serían completamente iguales, sino fuera porque la cantidad de los objetos a poseer, ha progresado exponencialmente; actualmente hay muchas mas cosas a nuestra disposición, incitándonos permanentemente a comprarlas, con el auto engaño, de que con ellas seremos mucho más felices.

La paradoja se produce cuando realizamos el hecho material de la adquisición. La “gloria” es efímera, porque de modo simultáneo, evidenciamos nuestras carencias y percibimos nuevos estímulos provocadores, para hacernos fijar nuestra atención en objetos “imprescindibles” llenos de propiedades insospechadas, que nos traerán una “felicidad” más intensa. Somos prisioneros de nuestra propia ambición de consumo, preferimos vivir, con esa ansiedad contenida fijada en la carencia de cosas superfluas, que observar con satisfacción todo lo que ya poseemos.

No disfrutamos con el uso, nuestra satisfacción llega al “climax” en el mismo momento de la adquisición. Somos incapaces de interiorizar, que las modas no son más que artilugios espurios promovidos por quienes prefieren, que estemos concentrados en cosas superfluas y no nos preocupemos en investigar, cual es la realidad de nuestro entorno cotidiano. La vida va reduciéndose a una concatenación de hechos absurdos basados en la propiedad de bienes, más para la exhibición externa, que para el disfrute.

Satisfacer necesidades es un logro de la sociedad actual, bien orientada la persona en este asunto, consigue toda una fuente de bienestar importante. Satisfacer “no-necesidades”, es un acto absurdo y a la vez perverso, porque nos transmite desazón por lo no poseído y no nos reconforta con lo que tenemos. Es un juego banal, solo produce plenitud la “carrera” por la adquisición, nos deja de interesar el objeto en el minuto siguiente y solo puede motivar satisfacción, cuando despierta curiosidad o envidia en los que nos rodean.

Las necesidades materiales se satisfacen con bienes; los bienes deben de ser enteramente útiles, para cumplir su objetivo; el objetivo nunca debe ser la cantidad; cantidad sin utilidad, nunca satisface las necesidades materiales.

García San Miguel dice: “hay que renunciar a muchas cosas para poder ser libre”….

5 comentarios:

Mercedes dijo...

Coincido totalmente con este pensamiento!! Desde luego, ese no es el camino, pero intenta metérselo en la mollera a toda la inmensa panda consumista...!!!! Y claro, si nos quedamos en el paro y no podemos comprarnos un coche nuevo, nos dan ideas suicidas... Demencial.

Un placer visitarte. Gracias por haber pasado por mi blog y por tu comentario. Un saludo y hasta pronto!

seriecito dijo...

Mercedes:

Bienvenida.
Gracias por tu comentario.
Hasta cuando quieras.
salu2:

Isabel Membrado dijo...

Siempre tan atinadas tus palabras ...
Todo el texto me gusta pero esta vez en especial has hallado el título perfecto. Me admira eso de "satisfacer "no-necesidades"".
Gracias también por tu otras palabras. La belleza es mi hija.
Un abrazo!

seriecito dijo...

Isabel:
Lo había imaginado, por uno de los comentarios anteriores.

Muchas gracia por tu visita y en realidad así, verdaderas necesidades tenemos pocas, estamos predispuestos al consumo y a sentirnos insatisfechos si no lo hacemos.

Salu2:

seriecito dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
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