Repasando hoy, entre mis libros, he encontrado "Lo demás es silencio" de Gabriel Celaya. Recuerdo que lo compré en Madrid, en una librería con su nombre, hace ya tiempo, en el año 1976 (mayo). No es que mi memoria sea excelente, simplemente es, que en la primera página, pongo la fecha en que compro los libros y a veces en la última, la fecha que he terminado de leerlos y el lugar.
Repasándolo he encontrado uno de los subrayados, que me ha parecido bien traerlo, ya que he comprobado, que a muchas/os os gusta la poesía. Lo que transcribo,está al final de la obra, son palabras que pronuncia el protagonista; dice así:
No diré mi secreto. No diré lo que siento.
No enturbiaré el espejo de los esperanzados,
ni el sueño de los niños que aspiran a ser hombres.
Retendré entre mis dientes apretados mi grito
y acaso de ese modo vuelva a sentirme puro
y a fuerza de negarme, me perdone a mi mismo.
No sé que culpa antigua me exige un sacrificio.
No sé que me avergüenza cuando un niño me mira,
y un obrero se ríe, y una pobre criada
pavonea dichosa su traje de domingo.
Una inmensa ternura me arrastra y me deslíe.
Quiero ser en los otros. Quiero morir por algo,
perderme con provecho, descansar del que he sido,
pensar que mis problemas personales son nada
junto a esos tan pequeños, tan terribles, vulgares,
del pan, de los zapatos o de las medicinas
que a otros hombres les faltan mientras yo filosofo.
Mentiré santamente que aún les queda esperanza.
callaré lo que sufro porque sólo es miseria
y en la paz de la muerte luminosa y flotante
quizás alguien se incline sobre mí y me dé un beso.
[...]
Y en el silencio brillan las estrellas tranquilas
y hay alguien que contempla desde lejos mi vida.
Así termina el libro....
Foto cedida por Nuria: http://nuria-vagalume.blogspot.com/