
Como continuación al anterior post y siguiendo de nuevo a Sam Deep y Lyle Sussman, en su libro “Motivar y convencer en los negocios”, resumiremos la clasificación, que establece de los diferentes tipos de clientes que se pueden encontrar en la vida profesional.
Establecen las siguientes categorías restantes:
Establecen las siguientes categorías restantes:
El regateador.
Rasgos:
Rasgos:
Desea que se le venda por una cantidad inferior al precio indicado.
Pregunta con frecuencia: “¿hasta dónde puede mejorar esto?.
Solicita que se le presten servicios adicionales o que se le añadan productos. “¿podría darme algún asesoramiento gratuito sobre…?
Aprovecha pequeños defectos para conseguir gangas.
Muestra ofertas de competidores para conseguir mejoras de precio. Aunque sea un anuncio antiguo.
Su frase favorita: “¿qué me va a costar realmente”
Evitar:
Pregunta con frecuencia: “¿hasta dónde puede mejorar esto?.
Solicita que se le presten servicios adicionales o que se le añadan productos. “¿podría darme algún asesoramiento gratuito sobre…?
Aprovecha pequeños defectos para conseguir gangas.
Muestra ofertas de competidores para conseguir mejoras de precio. Aunque sea un anuncio antiguo.
Su frase favorita: “¿qué me va a costar realmente”
Evitar:
Mostrarse de acuerdo con cualquier cosa que vulnere la política de la empresa o los estándares de producto.
Cerrar un trato con un cliente que tal vez pueda comprometerle con otros.
Criticar al cliente por tratar de regatear.
Decir: “Tómelo o déjelo”. Seguramente se perderá la venta.
El renuente.
Rasgos:
No sigue las instrucciones para solicitar los servicios o productos.
No cumple promesas ni plazos.
Ignora todos los carteles de recomendaciones.
Su frase favorita: “No veo por qué tengo que hacerlo”.
Evitar:
No cumple promesas ni plazos.
Ignora todos los carteles de recomendaciones.
Su frase favorita: “No veo por qué tengo que hacerlo”.
Evitar:
Suponer que las necesidades de la empresa son evidentes para todo el mundo con sentido común.
Dar al cliente renuente razones falsas o exageradas que justifiquen las demandas de la empresa.
Nunca ocultar las razones por las que la empresa demanda estas políticas.
Acusar al cliente de falta de cooperación.
Permitir que otros clientes observen como se vulneran las reglas establecidas y que ellos cumplen.
Tratar de hacerle ver que no se le trata mas estrictamente que a los demás.
El destructor.
Rasgos:
Dar al cliente renuente razones falsas o exageradas que justifiquen las demandas de la empresa.
Nunca ocultar las razones por las que la empresa demanda estas políticas.
Acusar al cliente de falta de cooperación.
Permitir que otros clientes observen como se vulneran las reglas establecidas y que ellos cumplen.
Tratar de hacerle ver que no se le trata mas estrictamente que a los demás.
El destructor.
Rasgos:
Deja las estanterías desordenadas y ensucia el entorno
Ignora carteles de “no tocar”.
Maneja los objetos sin cuidado, los estropea en ocasiones.
Desenvuelve los productos empaquetados o con seguridad y los deja como si fueran de segunda mano.
Su frase favorita: “Fíjese en esto, ¡qué pena!.
Evitar:
Mirar hacia otro lado o cruzar los dedos para que no se rompa nada.
Hacer advertencias negativas y poco razonadas. No colgar carteles de “lo que se rompe se paga” poner mejor “rogamos deje la estantería tan bien ordenada como la encontró”.
Seguirlos como si se desconfiase.
El padre tolerante.
Rasgos:
Se presenta acompañado de niños, que se portan mal. Chillan, gritan y molestan, incluso causan daños.
No hace el más mínimo intento por controlarlos.
Se pone a la defensiva defendiendo los derechos de los niños.
Su frase favorita: “Qué puede hacerse con los niños”.
Evitar:
Dejar productos frágiles al alcance de los niños.
Reprender a los niños, podría enojar al cliente.
No dedicarse a ir tras ellos.
Perder la compostura.
El Gritón.
Rasgos:
Habla en voz alta, se muestra bastante rudo o descortés, molesta al personal y a otros clientes.
Se queja del servicio delante de otros clientes, para intimidar.
Puede hacer comentarios insultantes.
Puede llegar a utilizar imprecaciones u obscenidades, en voz alta para que todos le oigan.
Puede ir en grupo. Los gritones se sienten más seguros cuando van en manada.
Ignora carteles de “no tocar”.
Maneja los objetos sin cuidado, los estropea en ocasiones.
Desenvuelve los productos empaquetados o con seguridad y los deja como si fueran de segunda mano.
Su frase favorita: “Fíjese en esto, ¡qué pena!.
Evitar:
Mirar hacia otro lado o cruzar los dedos para que no se rompa nada.
Hacer advertencias negativas y poco razonadas. No colgar carteles de “lo que se rompe se paga” poner mejor “rogamos deje la estantería tan bien ordenada como la encontró”.
Seguirlos como si se desconfiase.
El padre tolerante.
Rasgos:
Se presenta acompañado de niños, que se portan mal. Chillan, gritan y molestan, incluso causan daños.
No hace el más mínimo intento por controlarlos.
Se pone a la defensiva defendiendo los derechos de los niños.
Su frase favorita: “Qué puede hacerse con los niños”.
Evitar:
Dejar productos frágiles al alcance de los niños.
Reprender a los niños, podría enojar al cliente.
No dedicarse a ir tras ellos.
Perder la compostura.
El Gritón.
Rasgos:
Habla en voz alta, se muestra bastante rudo o descortés, molesta al personal y a otros clientes.
Se queja del servicio delante de otros clientes, para intimidar.
Puede hacer comentarios insultantes.
Puede llegar a utilizar imprecaciones u obscenidades, en voz alta para que todos le oigan.
Puede ir en grupo. Los gritones se sienten más seguros cuando van en manada.
La frase preeferida: "¿ES POSIBLE QUE ALGUIEN LE AYUDE A UNO?
Evitar:
Devolver los gritos. Mejor es callar, antes que gritar.
Acobardarse ante un gritón, lo envalentonará por la retirada.
Si se le acusa de gritar, se mostrará más hostil.
Correr riesgos innecesarios. Pueden ser violentos.
No discriminar contra cierto tipo de personas, no hay que generalizar a grupos
Evitar:
Devolver los gritos. Mejor es callar, antes que gritar.
Acobardarse ante un gritón, lo envalentonará por la retirada.
Si se le acusa de gritar, se mostrará más hostil.
Correr riesgos innecesarios. Pueden ser violentos.
No discriminar contra cierto tipo de personas, no hay que generalizar a grupos
Seguro que es difícil encontrar alguien que reuna las condiciones de un solo tipo, será mas frecuente, que se presenten clientes de "mezclados", o que actúen de modos diferentes según la ocasión.







