sábado, 21 de junio de 2008

En su justa medida

Cuando trabajas durante mucho tiempo en una misma empresa, realizando tareas parecidas y que son de tu agrado, acabas vinculándote mentalmente con la actividad de tal modo, que incluso la ejecutas, tal como si se tratase de tu propio patrimonio. Te llevas problemas (mentalmente) a casa que en realidad no te corresponden, ya que no son tuyos y ni siquiera los has provocado.

Esa tendencia, casi general a traspasar el umbral de la prestación de un servicio a cambio de un salario, por la otra, posicionada en la interiorización de que está uno vinculado a la gestión de bienes cuasi propios, es un error estratégico personal muy importante. Una cuestión es trabajar con el máximo interés y empeño y otra muy diferente es hacerlo como si fuera tuyo el negocio, del que en realidad solo tienes una parte alícuota de capacidad de decisión y en la mayoría de los casos, sujeta a contrastación y autorización.

A fuerza de actuar y pensar de este modo reiteradamente, le parece a uno que está en su propia casa, incluso emplea lenguaje en su relación exterior como así fuera, es decir se tiene a si mismo por eterno en el desarrollo de sus funciones e incluso acaba pensando, que es insustituible; craso error. Uno cede su total fidelidad, pensando que es absolutamente correspondido, por los que verdaderamente "mandan" y tarde o temprano acaba descubriendo que no es así.

La vida de las empresas es cambiante como las estaciones del año. Hay de todo desde frondosas primaveras hasta rigurosos inviernos. Se dan "buenas" y "malas" circunstancias, como en la vida de las personas. Para resolverlas se toman decisiones en la mayoría de los casos tardías, porque hay circunstancias, que no se desean asimilar, ya que en el fondo es la evidencia de un gran fracaso del propio Gestor.

Hay mucha tendencia a encontrar chivos expiatorios ambiguos, como la economía, el mercado, los tipos de interés, el cambio monetario, la crisis de la construcción, etc., cuando casi siempre las cosas son mas cercanas, tales como, falta de estrategia, previsión y organización inadecuadas, dudas en las decisiones relevantes, y sobre todo no escuchar atentamente las opiniones de los demás y pensar (el directivo de turno) que él ya lo "sabe" todo, por eso está en el puesto que está. Como también hay tendencia a confundir, al portador de malas noticias, con el responsable de haberlas provocado.

No sabe uno porque, pero en las épocas de "vacas flacas", todo adquiere su verdadera dimensión - como en la vida personal de cada uno - y cada cual descubre cual es su posición real en la organización. Aquí se evidencia, que la entrega personal casi incondicional, no era correspondida al mismo nivel... tal vez le quede a uno la impresión de haber dado mucho mas que ha recibido.

Hay que ser lo mas diligente posible en el desarrollo del desempeño encomendado, acometer las tareas con el máximo interés y ser eficiente, pero ir mas allá, puede ser adentrarse en un camino, que puede resultar tortuoso y poco gratificante y muy decepcionante.... En todo caso hay que recordar siempre que: "Cuanto mayor es la oscuridad, mejor se ven las estrellas".




6 comentarios:

luna dijo...

Tienes razón, pero ojo! la razón que dá la experiencia, la distancia.
Lo más seguro, es que si hubieras escrito eso hace quince años, te plantea´´ias que algo está fallando, que no estás agusto.

La vinculación mental de fidelidad y tiempo, no es causada por la empresa, sino por tu sentido de responsabilidad. Lo harías hasta con una actividad lúdica.
Hay que darlo todo, hay que ser el mejor.... TU eres así.
Y como comento en el siguiente post, la compensación que recibes no es solo económica, eso es una parte, es de sentirse necesario, respetado,"importante"
Pero insisto eso lo necesitas para sentirte pleno.
Además no olvides que pasamos más tiempo físico y mental con la Empresa, que con la familia.
En el tiempo, hasta que con los hijos...... Ellos vienen y ya estás en la Empresa, se van y sigues el la Empresa.
Es tu segunda casa.

Pero ademas tu casa depende de ella también.

Lo que pasa es que la Empresa es un "Ente" efectivamente como dices, sujeta a vaivines de situaciones económicas, de la persona que en ese momento mande etc.

No le puedes pedir que "sienta".
Cuando llevas muchos años invertidos en ella, depende de como pienses que te ha ido, te sentirás.

Si has alcanzado el objetivo que al trancurrir del tiempo te has marcado, te despedirás con los ojos húmedos. Cuanto tiempo! cuantas vivencias.... Que suerte he tenido! Como he crecido!

Pero si piensas que todo lo que has hecho, no ha sido reconocido, tendrás un sabor muy amargo!!!!

Pero ya te digo, si piensas.......
Depende de de ti.

No importa lo que han y como lo hagan, importa lo que piensas..... como lo percibes y eso es exclusivamente tuyo-

Todos debemos ser ese soldado, (raso o General) que nos marchamos con la satisfacción del deber cumplido.

Mirada al frente!!!!!!!!!!!!!!

Nuria dijo...

Creo que depende de ambas cosas, de cómo se encuentre cada persona en el seno de la empresa, y del nivel de responsabilidad que se exija a sí mismo por su propio carácter.
Incluso hay otros parámetros a considerar.

Un saludo

Anónimo dijo...

Nuria, si lees antes el post empezar a vivir ..... de nuevo.
c.reo que entenderásmejor mi filisofia.
Te intuyo joven.

Estas reflexiones se hacen desde la perspectiva de una vida laboral larga, con ilusiones, entregas y resultados.
Una especie de balance.

Lo que hay que razonaqr es que no sea negativo, sino realista

Pero es muy importante ver muchas formas de enfocar lo mismo.

Siempre se aprende

Gracias, Luna

seriecito dijo...

Nuria:
Totalmente de acuerdo contigo. Creo que la exigencia personal es muy relevante y en este caso el nivel que se ocupa en la empresa no lo limita.
Desde luego hay mas factores. Creo que alguno de ellos los he ido comentando en mis entradas.

Gracias por tu comentario
Salu2

Nuria dijo...

Bueno, no creo que esté estrictamente vinculado a una larga vida laboral, no necesariamente.
Puedes tener una andadura laboral más corta y encontrarte con ese "problema", un nivel de exigencia personal muy alto junto con un trabajo al que inevitablemente te vinculas, y demasiado.
Es algo difícil de corregir, al menos a mi me cuesta.

Un saludo.

seriecito dijo...

Nuria:
La larga vida laboral, creo también, no es necesariamente el determinante, mas bien es la intensidad y las circunstancias, así como la vinculación.

Cada uno se toma las cosas según su modo de ver y vivir.

Salu2

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