jueves, 8 de diciembre de 2011

Saltar con red


Dice Renato Descartes en su libro “Discurso del método”: “Mi tercera máxima consistía en tratar de vencerme a mí mismo y no a la fortuna; cambiar mis deseos y no el orden del mundo, y acostumbrarme a creer que sólo somos dueños de nuestros pensamientos de forma que, cuando hemos hecho todo lo posible con respecto a cosas que nos son ajenas, si salen mal es que eran completamente inasibles para nosotros.

Sólo esto me parecía suficiente para impedirme desear en el porvenir nada que no pudiese adquirir y, sin embargo, estar contento; pues no deseando nuestra voluntad más que aquello que el entendimiento presenta como posible, es evidente que si consideramos igualmente lejanos de nuestro poder todos los bienes que están fuera de nosotros, no nos causará mayor pena vernos privados de los que parecían correspondernos por nuestro origen….”.

Son nuestros deseos, quienes nos colocan en situaciones complicadas. No son en sí mismas las circunstancias y/o los objetos; al contrario somos nosotros quienes con nuestra avidez insaciable, nos ponemos metas poco asequibles o fijamos objetivos absolutamente desproporcionados a nuestras cualidades. Por mucho que nuestro agravio comparativo nos lleve a la conclusión, de que los demás son gente con suerte y nosotros no.

Dominar nuestros impulsos, conjugando lo posible con lo deseable, produce una gran satisfacción, no tanto por ese equilibrio intrínseco, sino más bien por la carencia de desasosiegos que provocarán los proyectos no logrados. Renunciar voluntariamente y por convencimiento a las materialidades superfluas, solo nos aportará satisfacción y equilibrio, es decir ganaremos en calidad de vida y constataremos de modo fehaciente, que éstas eran insustanciales.

Estar contento no es tenerlo todo, basta con estar satisfechos con lo mucho que se posee. No ser rehén de las consecuencias negativas que provocan las necesidades fútiles provocadas por las costumbres sociales, es el primer paso para vivir en armonía con uno mismo. Nada produce tanta satisfacción como alcanzar una meta – material o inmaterial - , cuando el logro ha sido posible por la aplicación proporcionada de cualidades y esfuerzos propios.

Medir la distancia es vital para no errar el salto. Saltar siempre comporta un grado de riesgo. El riesgo debe de ser asumido siempre de acuerdo con nuestras posibilidades. Nuestras posibilidades deben de regir - en equilibrio -, la conformación de nuestros deseos. Lograr nuestro deseos equilibrados, se asemeja a saltar con red.

Sólo somos dueños de nuestros pensamientos….

4 comentarios:

Ricardo Musso dijo...

Excelente post Luís.

Descartes con reflexiones como las que citaste; Aristóteles con su famosa frase “La Realidad es la única Verdad”; Epicteto que en el sigo 5 d.C. dijo: “No son los hechos, sino lo que pensamos sobre los hechos, lo que nos perturba”; son los filósofos que aportaron las bases para el desarrollo de las teorías Cognitivo-Comportamentales de los trastornos psicológicos, y cuyas modalidades de psicoterapia han demostrado los mejores resultados desde la creación de la Psicología.
Todos mis artículos de “Mis creencias para vos” están basados en estos principios.

No es tareas fácil, por cierto, adquirir un adecuado control de nuestros deseos y pensamientos y hacer una apropiada lectura de la REALIDAD porque, en ocasiones, innumerables “cantos de sirenas” nos confunden.

De ahí que tu frase final: “Medir la distancia es vital para no errar el salto. Saltar siempre comporta un grado de riesgo. El riesgo debe de ser asumido siempre de acuerdo con nuestras posibilidades. Nuestras posibilidades deben de regir - en equilibrio -, la conformación de nuestros deseos. Lograr nuestro deseos equilibrados, se asemeja a saltar con red. ”, es una excelente aspiración de deseo pero, insisto, esos “espejismos” de otros que también construyen la realidad no pueden confundir, y esa red que creemos estar viendo, no es tal.
Y me estoy refiriendo específicamente a la REALIDAD SOCIAL que repercutirá en nuestra REALIDAD PERSONAL.

Un fuerte abrazo y mucha suerte para lo que esta atravesando España.
Rik

seriecito dijo...

Rik:

Me alegro que te haya gustado.

Efectivamente, los cantos de sirena siempre están y es muy complicado y difícil abstraerse de ellos. Estamos muy condicionados por los usos sociales, como ya he comentado en otros posts.

Como tu muy bien dices, la realidad social acabará repercutiendo sobre la realidad personal, aunque no queramos. Y si no es a nosotros directamente, serán los que nos rodean los "perturbados" y por tanto a nosotros también nos llegará aunque sea de modo indirecto.

Muy buena tu observación, sobre que la red pudiera ser un espejismo, y en ese caso estaríamos sin red real, solo tendríamos la virtual, es decir, casi nada.

Muchas gracias por tus buenos deseos.

Salu2:

Alejandro Kreiner dijo...

Muy buenos consejos también aplicables a la época actual.

Saludos.

seriecito dijo...

Alejandro:

efectivamente son actuales 100%.

gracias por tu visita.

salu2:

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