miércoles, 3 de febrero de 2010

Resolver


Dice Carlos Castilla del Pino en su libro “La culpa”: “Hay que contar con el pensamiento como un elemento de realidad, al margen de que tal pensamiento sea verdadero o falso. Para la lógica, el pensamiento falso no cuenta; para la psicología, sí, por cuanto importan las razones que lo motivaron y que hicieron que persistiera a pesar de su falsedad; y que se utilizara, incluso a pesar de su inoperancia”.

Es nuestro comportamiento, quien crea nuestro destino, aunque tendemos a verlo desde la parte opuesta y somos más proclives a pensar lo contrario. La mayoría de los problemas que tenemos, los provocamos nosotros; aunque nos empeñemos en encontrar una “alianza” de innumerables actos ajenos negativos, que nos dificultan la vida.

Seguramente que hay quien no colabora a que seamos mas felices, antes bien, parece que ejerce de “gafe”; pero por el contrario, no es el resultado de sus acciones, lo que determina al final, nuestro estado de ánimo, muy al contrario, somos nosotros, quienes con la actitud que adoptamos y/o la atención que prestamos, forjamos el resultado final y el efecto definitivo que tendrán esos actos “negativos” en nuestra vida.

Las cosas y los hechos tienen, la importancia que nosotros les damos; tenemos la capacidad de dar relevancia o no a las manifestaciones ó acciones de los demás. Lo insoportable, de lo que nos pasa hoy, no es fruto del pasado inmediato, ha sido conformado a través de las decisiones o rechazos de un pasado más lejano. Busquemos algo más allá. La decisión de almacenar problemas y actos negativos, es nuestra, solo nuestra; tenemos una enorme capacidad para magnificar y engrandecer las circunstancias insignificantes. Zanjar es un acto difícil, pero necesario. Apartar de nuestras vidas lo negativo, es una acción complicada, pero hay que ejercerla, sea quien sea la persona, que lo provoca.

Aunque todos sabemos, que es más fácil cargar con esos pesos y rememorarlos una y otra vez, puesto que con ello no hay que enfrentarse, solo hay que dejarse llevar. A largo plazo nos resultará muy nocivo. La negación de la realidad, nunca ha sido la solución a nuestros problemas, no conseguiremos con ello vivir mejor. Solo se rectifica cuando se actúa, hay que “escapar”, nunca dejarse atrapar.

Hasta que no dejamos de pensar, que la culpa de lo que nos pasa, la tienen los demás, no controlaremos nuestras acciones y viviremos limitados; como si fuéramos prisioneros de un destino anclado en la fatalidad. Debemos de ser responsables, cuando nos lamentamos del atasco en el que estamos metidos en una carretera o en una calle, no nos damos cuenta, que hemos sido nosotros mismos conduciendo, quienes nos hemos metido en él, pareciera como si los demás se hubieran aliado para interponerse en nuestra ruta, tratando de impedir que alcancemos nuestro destino original.

Aguantar sí, pero repartir también… para caminar mas ligero, la primera premisa es soltar lastre… la resolución de un problema, no depende de la habilidad para cambiar el enunciado... Dejemos de ser nuestras sombras, de una vez...
Foto: cedida por Joan Antoni Vicent, de su exposición "Castelló silencis" (Castellón silencios)

10 comentarios:

LUNA dijo...

!Hola Luis!
Efectivamente, el ser humano, cuenta con un arma de doble filo, que es el LIBRE ALBEDRIO.
Es libre de poder elegir, en casi todos los momentos de su vida, pero claro, luego es responsable, a veces prisionero, de su elección.
Como humanos, muchas veces nos equivocamos, y luego, purgamos esa culpa mortificándonos "in eternum".
Como dice Ricardo Muso, en su magnífico Libro Virtual, no es bueno que estemos "rumiando" ideas,
hecho o vivencias.
Si podemos cambiarlas, eso será lo mejor y si no es posible, pues aprender a convivir con ellas y sus consecuencias, sacándoles el lado positivo, que casi siempre lo tienen.
"Lo que pudo haber sido y no fué" es una ecuación imposible....
Mejor, "esto es lo que tengo y le voy a sacar el máximo partido".

También creo que importante, saber pasar página.
Volver a empezar las veces que haga falta, sin mirar atrás, sin mortificarse con las culpas, y mucho menos, echárselas a los demás...
Levantarse cada mañana pensando: "Hoy va a ser un magnífico dia"
También depende mucho de la edad..
La fogosidad de la juventud hace que magnifiquemos todo. Lo bueno, nos puede parecer algo de otro planeta y lo menos bueno, el infierno más profundo....
Luego, cuando echas la vista atrás, para hacer balance, pues ves que ni era tan fiero el león...

En este momento de mi vida, cuando casi he consegido lo que he anhelado durante mucho tiempo, volver a mi casa y construir el resto de mis dias, en suelo firme, miro para atrás, y pienso que lo que he vivido, lo bueno y lo malo, me han servido para ser un poco más sabia.
Si ahora soy como soy, y tengo lo que tengo, es gracias a esos momentos en que tomé decisiones, unas mejores y otras peores, pero que las viví.
Y volví a empezar todas las veces que hizo falta.
Me quedo con todo lo bueno que he vivido, que ha sido mucho, lo malo...bueno, me hizo estar alerta y me enseñó a rectificar.
El balance...Positivo!!!!
Besitos,

impersonem dijo...

He leído el comentario de Luna, y es tan certero, desde mi punto de vista, que suscribo por completo lo que dice... a pesar de que yo personalmente soy un rumiador de las cosas pasadas (no para estancarme sino para analizarlas profundamente y ponderar perspectivas de presente) y no suelo pasar página ni de coña hasta que no está zanjado el asunto como yo creo que debe estarlo, creo que lo que dice Luna es acertadísimo.

Saludos.

seriecito dijo...

Luna:

Pasar página es muy importante, desde luego. "Rumiar" en su medida justa no es malo, pasarse de rumiada si y no digamos quedar atrapado en ella.

Gracias por tu comentario.

seriecito dijo...

Impersonem:

Cada uno es como es y si con eso le va bien, pues adelante. No pasar página hasta resolver, creo que es mejor que dejar cuestiones a medias.

Salu2:

Carol dijo...

Creo que deberíamos hacer balance todas las noches al ir a la cama. Dedicar unos minutos a pensar en lo ocurrido durante el día y pasar de…, todo lo que no nos interese, todo lo que no esté en nuestra mano cambiar, ya sean situaciones o personas.

Hay que tener un criterio muy claro, definido y ser rígidos en ciertas cosas que no nos convienen para eliminarlas sin ningún pesar.

Claro que esto requiere entrenamiento pero nunca es demasiado tarde para empezar. No se trata de estar dando vueltas a los problemas y que nos quiten el sueño, es simplemente un repaso para dejar sitio a cosas nuevas que ocurrirán al día siguiente.

En nuestro inventario que solo existan cosas y personas que merezcan la pena. Y estas pueden ser las más sencillas pero a la vez la más agradables y buenas, en el buen sentido de la palabra, que podamos atesorar.

Saludos afectuosos.

Ricardo Musso dijo...

Buen día Luís.

Tus escritos por lo general están relacionados a la “ciencia de la mente; la Psicología.
Muchas veces les he notado un tono que esta relacionado con la psicología empresarial, y versan sobre cómo la persona debe actuar (en relación asimismo y a los demás), a comunicarse, a pensar en sus responsabilidades (derechos y obligaciones) para poder tener éxito en ese ámbito.

Cuando yo los leo, no puedo dividir a ese individuo en función de cómo debe crear hábitos para ser más eficiente en una empresa, de su vida cotidiana, la manera en que aprendió a actuar y pensar (generalmente relacionado a modelos que tuvo en su infancia).
Por ello no puedo dejar de interpretar tus entradas con “ojo clínico” (además que mi especialidad es la clínica y no la eficiencia empresarial).

Esta nueva publicación me parece brillante!!!.

En alguna medida dice lo que yo he escrito en varios artículos de mi sitio y que es la base de las terapias cognitivos comportamentales, aquella frase del filósofo Epicteto (del Sigo V DC) cuando dijo “No es la realidad lo que nos afecta, sino la manera en que la interpretamos”.

Dos observaciones haría a todo lo que he leído.

Uno es en tu comentario a Luna cuando le decís: “"Rumiar" en su medida justa no es malo, pasarse de rumiada si y no digamos quedar atrapado en ella.”.
Yo modificaría el término “rumiar” por el de “pensar racionalmente”.

Como sea “rumiar, poco o mucho, es quedarse “estancado” en ideas reverberantes que no te permiten sacar conclusiones claras, y generalmente, cuando retomas esas ideas volvés a “arrancar de cero”. Mientras que el pensamiento racional te permite avanzar en conclusiones (erradas o no).

El otro está en tu entrada cuando escribís: “Solo se rectifica cuando se actúa, hay que “escapar”, nunca dejarse atrapar.”.

No sé bien en qué sentido habrás utilizado el termino “escapar”, pero en mi opinión, cualquier cosa que nos perturbe (comportamientos de los demás o ideas propias) hay que “enfrentarla” y no huir de ella.

Claro está que enfrentarla tratando de imponer unanálisis lógicos de la realidad a los que posiblemente sean ilógicos.

Otra vez invitándote a leer algunos capítulos que tengo publicados.

En este caso te sugiero: El ABCDE diario PARA DESCRUBIR TUS CREENCIAS...; en especial que veas el video (que está en Youtube) y rehice hace pocos días durante mi IMPASSE.

Un abrazo!
Rik

seriecito dijo...

Carol:

Indudablemente, sería muy bueno seguir tu planteamiento, seguro que nos iría mucho mejor.

Sobre todo porque tu enfoque es muy positivo.

Salu2:

seriecito dijo...

Rik:

La precisión de de Epicteto es excelente.

En realidad al emplear "rumiar" en mi comentario, lo encuadraba en la acepción de ese verbo como: "Considerar despacio y pensar con reflexión y madurez algo".

Efectivamente, convertirlo en un pensamiento obsesibo, reiterado y cerrado no conduce a nada, muy al contrario puede llegar a perjudicarnos.

Mi intención, Rik, estaba mas cerca del pensamiento racional. Pero reconozco que tu precisión ha dado lugar a centrarlo.

Cuando hablo de escapar, no es huyendo, es mas bien salir resolviendo. Huir nunca resuelve nada, ni siquera la distancia después de haber huido, zanja las cuestiones.

Me acercaré esta noche al ABCDE, que seguro que resulta muy ilustrativo.

Gracias por tu visita.

Salu2:

Josefina dijo...

¿Sabes lo que me da "miedo" de pasar página?. Pues engañarme y que lo acontecido reviva, de pronto, en forma de malestar, bloqueo o incapacidad de seguir adelante por no haberlo podido resolver cuando fue su momento; resolver, zanjar, curar, remediar, alejar, combatir, etc. Y, ahí está, agazapado en el interior de la vida vivida, reclamando "justicia" o "finiquito".
Gracias por esta magnífica reflexión.

seriecito dijo...

Josefina:

Si, hay riesgos, pero creo que es mucho peor no pasar página... hay que seguir... y cuanto menos carga mejor.

Salu2:

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