domingo, 13 de enero de 2013

Arriar velas




Dice José Antonio Marina en su libro “Aprender a vivir”: “El hombre es intrínsecamente social, no solo porque nace en sociedad, sino porque la sociedad estructura su inteligencia, mediante el lenguaje y la cultura, y, además, porque necesita vivir en sociedad para cumplir sus fines privados. La felicidad íntima es un proyecto que sólo se puede alcanzar integrándose en un proyecto mancomunado. Sin embargo, la cultura occidental ha descubierto la individualidad, la autonomía, como gran conquista, lo que provoca contradicciones peligrosas en un ser que es inexorablemente social, pero al que la sociedad parece animar a una desvinculación social”

Nuestra forma de vida, la evidente aceleración en la que nos desenvolvemos, casi exenta de reposo y la saturación de actividades con las que nos revestimos, nos dejan escaso margen para el sosiego y la comunicación;  producen en el fondo un efecto de seudo-incomunicación no buscado. Sobrevienen estas circunstancias porque hemos conformado nuestros días en una especie de “carrera de obstáculos” y cuando llega el final de la jornada creemos estar muy cansados y preferimos dejar la mente en estado “plano”, como si así nos evadiéramos de la realidad.

Cada día deja menos oportunidad para departir e intercambiar opiniones, lo peor es que lo hemos interiorizado y no somos capaces de “virar el rumbo”.  Dejamos que sean otros quienes debatan y nos reservamos el papel de sujetos “pasivos”. Acabamos asumiendo opiniones ajenas con mucha facilidad y con escaso análisis propio. Esta forma de actuar entraña un cierto peligro, puesto que quienes participan en estos debates, de los cuales nos “nutrimos”, no actúan con la espontaneidad que asemejan, sino que, en la mayoría de los casos son correa transmisora del grupo de “interés” al que pertenecen o simpatizan y sus argumentos tratan de crear estados de opinión favorables a sus postulados.

Hemos abdicado de nuestro personal criterio y preferimos  con demasiada frecuenta incorporar a nuestro propio bagaje, un conjunto de argumento y razones espurias, más por pereza, que por convicción. Cada vez más, intercambiamos menos con quienes nos rodean, postergamos los encuentros entre amigos, para enriquecernos de una conversación sosegada y nos replegamos sobre nosotros mismos, anteponiendo la excusa de la falta de tiempo, sobre cualquier otro argumento.

La individualidad como confirmación de nuestra singularidad, bienvenida sea siempre, pero la individualidad como la constatación de nuestra pérdida progresiva de capacidad para relacionarnos, debemos rechazarla de plano y resistirnos a que se instale en nosotros con carácter de permanencia. Asumamos lo que somos y no pretendamos ser lo que son otros, por mucho relumbrón que aparenten. No fracasemos en la “vida” a cambio de “rango” efímero.

Como dice Rauelsson en una de sus canciones: “… no bajes velas, que no hay temporal, es solo tu miedo a llegar”

5 comentarios:

paco kali dijo...

Cuanta razón llevas, cómo hecho de menos
una buena conversación, de esas que se
hacen largas en el tiempo y cuando te
das cuenta es hora de irse y te resistes
a abandonar la estancia . . .
Amigo esto es así, hemos avanzado en
tecnología y nos hemos acomodado a los
nuevos tiempos pero estamos abandonando
unas costumbres y valores que -creo-
con el tiempo nos serán muy perjudiciales
Un fuerte abrazo.

seriecito dijo...

Paco:

Creo que no debemos resignarnos a que esto sea el progreso. Nunca deberíamos perder la sensibilidad de una buena conversación, tanto para escuchar como para exponer.

Gracias por tu comentario.

Salu2:

Mercedes Pajarón dijo...

Soy una verdadera adicta a una buena conversación con un buen amigo, y es algo que no tengo intención de perder. Intercambio de ideas, de opiniones, bromas, temas serios, profundos, o más frivolones... todo entra dentro de una charla plácida y agradable, sin prisas. Lo demás (como por ejemplo redes sociales, o las mal llamadas "tertulias", omnipresentes en cualquier cadena) pierden en la comparación. El alimento intelectual y comunicativo no te lo tienen que dar...te lo tienes que buscar tú mismo.
Coincido totalmente con tu excelente artículo.
Un saludo y feliz semana.

seriecito dijo...

Gracias, igualmente.
Absolutamente de acuerdo con tus comentarios. Me alegro de que los hagas.

Salu2:

seriecito dijo...

Gracias, igualmente.
Absolutamente de acuerdo con tus comentarios. Me alegro de que los hagas.

Salu2:

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